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Alma Aparicio Riquelme
Chile
ESE
Ese que siempre está en mis sueños.
Ese, que montaba su caballo,
provisto de fusta y espada,
poniendo rodilla en tierra,
me dijo, ¡cuanto me amaba!
Ese, hombre maduro de sueños,
pleno de vida vivida
ese, que el tiempo nunca perdió
que amó con todo su ser;
ese que en campos abiertos
sus versos con pena cantó
que recorrió caminos abruptos
y anduvo cerros agrestes.
Ese, que exploró bosques cerrados
que lloró junto a su perro
por sus dos viejos amados.
Ese, es el que sueño y el que amo
ese mismo es el que espero
bajo el frondoso aromo
de ramajes amarillos.
Quiero escribir historias y versos
que hablen de cielo y tierra
de campos verdes y llanuras,
de colinas y vergeles.
Quiero escribirle a ese hombre
que huele a leña quemada.
A ese que suda bajo el sol
y lleva en su piel mi América tatuada.
A ese que se enreda entre mis sueños
que se envuelve en sábanas de luna.
A ese, no lo quiero con dinero
ni con fundo ni vasallo.
Yo quiero a ese que me ofrece
corazón, aromo y caballo.
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